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CONTENIDO

Portada
I - Orígenes y fundación
II - Pasajes históricos del siglo XIX
III - 1887 - El año terrible de los compontes
IV - 1898 - La Guerra Hispanoamericana
V - Educación antes de 1898

APENDICES

Pizarra de Mensajes - Adjuntas y los adjunteños
Galería Fotográfica
Himno, bandera y escudo
Lista de alcaldes
Especies en peligro de extinción
Enlaces - Adjuntas en el Internet
Mapas históricos

I - Orígenes y fundación de Adjuntas

FUNDACIÓN DEL PUEBLO

En el transcurso de los primeros años del siglo XIX, ya era notable el grupo de personas que se habían establecido formando residencia en el estrecho valle y gran variedad de cultuvos ya se habían integrado al agro local, formando la base de una economía prometedora.

En la segunda década del siglo, los vecinos habían construído casas y bohíos por las cerranías y el valle. Ansiosos de progreso, desidieron reunirse en asamblea y acordaron solicitar formalmente la autorización para convertir la pequeña aldea, aglomerada principalmente en un núcleo de 20 familias en lo que es hoy la Calle Canas, en un partido o municipio con parroquia propia.

El crecimiento poblacional, su orden económico y su lejanía del pueblo de Utuado, del que era barrio, ameritaban los esfuerzos de los vecinos para convertir la pequeña comarca en partido independiente.

"La ubicación de Adjuntas como punto intermedio entre Utuado y la costa sur, era propicio a principio del siglo XIX para la concentración de vecinos de esta región; motivados tal vez por la fácil apropiación de terrenos; las riquezas que les proporcionaba la naturaleza, la abundancia de aguas y árboles para ser usada en la fabricación de casas y para la venta," dice Rafael J. Mirabal Linares, en su libro "Adjuntas, mi pueblo".

"El comercio ilícito es visto también como móvil del asentamiento de los pobladores de Adjuntas. Este comercio se hacia con extranjeros a través de los puertos de la costa sur, quienes vendian animales y alimento a cambio de género y textiles y herramientas. La proximidad de este tráfico, quizás explique la temprana concentración de vecinos en la región de Adjuntas, por lo que en 1805 se estableció la capilla. Los vecinos solicitarón de las autoridades eclesiásticas la erección de una nueva parroquia, ya que la distancia hacia difícil la administración de los auxilios espirituales a los feligreses; a tal efecto eligieron como su representante a Don Diego Maldonado. El 11 de agosto de 1815 se marca como la fecha de la promulgación de la fundación del pueblo adjunteño, como hemos visto e el tema de la fundación," dice Mirabal Linares, en el primer libro sobre la historia de nuestro pueblo, publicado en 1992.

"El 20 de agosto del mismo año, el Presbistero Don José Policarpio Pérez, lleva al Presbistero Don Pedro Antolín de Rivera, cura Rector de la matriz de Utuado, la documentación para que fuese aprobada y firmada, a lo que procedió de inmediato.

"El 24 de agosto, regresa el cura Policarpio Pérez al 'pueblo', para la ya nueva parroquia; inspecciono su iglesia y los ornamentos y demás utensilios, mas hallándola con el aseo y decencia posible, la bendijo según el ritual romano; celebrando luego la santa misa y dedicación del templo, a los santos patrones San Joaquín y Santa Ana, exhortando a la frecuencia de los Santos Sacramentos y asistencia a los oficios; para que quedara perpetua constancia, lo firmo en este pueblo, la fecha del 24 de agosto de 1815, siendo testigos, el teniente a Guerra Don Juan José Vázquez, Don Tomas de Torres, Don Juan de Torres, Don Domingo Santaella, Don Antonio Colondres, Juan Serrano, Miguel Serrano, Juan Guillermo de Torres, Don Manuel González, Martín de Torres, Don Diego Maldonado y otros varios que por no saber firmar no lo hicieron y de lo que el cura dio fe." continúa Mirabal Linares.

"La utilización de la fuerza de trabajo fue siempre reducida en Adjuntas, a causa del limitado capital de los dueños de esclavos en este municipio, el mantener un grupo grande de esclavos en medio de un ambiente donde predominan los bosques es visto con recelo por los esclavistas ya que el temor a fugas y levantamientos siempre estuvo latente en los sectores esclavistas y las montañas facilitaban estas acciones de los esclavos.

"En el año 1815 el numero de esclavos era de 26, desglozados en "1 padre, 4 madres, 13 hijos y 8 hijas". Similar numero encontramos en 1820 con "3 padres, 5 madres, 7 hijos, 8 hijas para un total de 23 esclavos.

"Se levantaron fincas de café y se cultivaban frutos para propio consumo de las familias campesinas, y a la vez traian a la población para la venta de los mismos. La crianza de ganado, caballos de montura y carga, y toda clase de animales iba en aumento. Se utlizaban maquinas movidas por fuerza animal o hidráulicos para beneficiar el café, montando en algunas partes trapiches y trenes de fondos de hierro para hacer melao y azúcar morena.

"La primera Casa Alcaldía se instaló en la esquina intersección de las calles Rodulfo González y Rius Rivera, donde hoy día se encuentra la casa parroquial; aunque hasta el 1822 a alcaldía era anexo a la de Utuado," escribió Mirabal Linares en "Adjuntas, mi pueblo", el único libro que sobre nuestra historia se ha escrito.

Así, bajo el régimen absolutista español de Fernando VII y el Mariscal de Campo General Salvador Meléndez y Ruiz gobernando a Puerto Rico, quedó fundado el partido de "Las (Tierras) Adjuntas". El artículo "las" que había sido apéndice del nombre original de la zona por varios siglos, pronto decalló en uso, hasta que el pueblo fue conocido simplemente como Adjuntas.

CONSTRUCCIÓN DE PLAZA Y CALLES

Juan Jesús La Torre donó una considerable porción de terrenos en la parte alta del valle para que se construyera la plaza del pueblo, en cuyo centro se construiría la iglesia católica. Según las indicaciones del propio La Torre, la plaza sería de una cuerda exacta y en forma rectangular. Además, La Torre donó los terrenos para las calles, comercios y casas alrededor de la plaza. Exigió que las calles fueran anchas y las esquinas a escuadra.

La población del partido de Utuado antes de la separación de Adjuntas era de 3,240 personas y sus riquezas fueron calculadas en 24,842 pesos. Sus contribuciones al gobierno real fue de 1,000 pesos.

Inmediatamente después de la fundación de Adjuntas, el pueblo pasó a ser parte del cuarto partido territorial de Puerto Rico: la Villa de San Felipe de Arecibo. Los pueblos de Manatí, Utuado y Tuna (Isaabela) también pertenecían a ese partido territorial.

ARCHIVOS PARROQUIALES

Según el libro del archivo parroquial de Adjuntas y el libro "Los archivos históricos de Puerto Rico", de Canedo Lino Gómez, el primer bautismo católico realizado en este municipio , lo fue el realizado el día 28 de agosto de 1815, apenas unos días después de la fundación del pueblo. La niña Jacinta Santiago, hija de Manuel Santiago y Rafaela Torres, fue quien estrenó los libros bautismales del pueblo.

El primer matrimonio católico fue el de Diego Maldonado y María Juana Alvarez, celebrado el 20 de diciembre de 1815. El primer entierro fue el de Doña Tomasa Torres, el 8 de noviembre de 1815.

Aparentemente, todas estas ceremonias religiosas fueron oficiadas por el primer sacerdote católico que sirvió a Adjuntas como partido independiente: Padre José Policarpo Pérez.