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CONTENIDO

Portada
I - Orígenes y fundación
II - Pasajes históricos del siglo XIX
III - 1887 - El año terrible de los compontes
IV - 1898 - La Guerra Hispanoamericana
V - Educación antes de 1898

APENDICES

Pizarra de Mensajes - Adjuntas y los adjunteños
Galería Fotográfica
Himno, bandera y escudo
Lista de alcaldes
Especies en peligro de extinción
Enlaces - Adjuntas en el Internet
Mapas históricos

II - Pasajes históricos del siglo XIX

ADJUNTAS EN 1832, SEGÚN DE CÓRDOVA

El historiador Pedro Tomás de Córdova, tuvo la oportunidad de visitar a Adjuntas, entre otros pueblos, para escribir su voluminosa obra "Memorias de la Isla de Puerto Rico." Su descripción de Adjuntas es uno de los retratos más completos, de un nuevo municipio en el siglo XIX. Adjuntas apenas había sido fundado 17 años atrás y la infraestructura del partido no era impresionante, al grado que fueron sus atractivos naturales y potenciales recursos. El historiados describía a Adjuntas de la siguiente manera.

"Este pueblo está situado sobre la cordillera que atraviesa la Isla, en uno de sus más frondosos valles. Se fundó el 24 (sic) de agosto de 1815. Colinda por el Norte con Utuado a distancia de 2 leguas, por el Sur con Ponce a 4 leguas, por el Leste con Cidra (sic) y por el Oeste con Peñuelas a 2 leguas y con Pepino a 4 leguas de distancia."

Note que de Córdova cita el 24 de agosto de 1815 como la fecha de la fundación del pueblo. Como sabemos, fue esa la fecha oficial cuando fue aprobada su independencia municipal por el gobierno de la Isla. El 11 de agosto de 1815, cuando los vecinos se reúnen en asamblea para votar por el pedido de separación del partido de Utuado y la fundación de la parroquia de Adjuntas, es considerado por algunos la fecha de fundación. En relación a su geografía y recursos naturales nos dice lo siguiente:

"Sus límites con Utuado son el Alto de las Mazas, con Ponce,con el Río Portugués, con Peñuelas por el Alto de las Cruces y con Pepino, la Cuchilla de la Estaca. Su extensión está graduada de dos leguas de Norte a Sur y tres leguas de Leste a Oeste."

"El territorio es alto, montuoso y muy saludable, es muy abundante en maderas útiles como lo son los cedros, capaes, ortegones, higuerillos, laureles, mazas, guaraguaos, canelos, y palo santo. El pueblo tiene cuatro cuerdas de ejidos."

"Es extraordinaria la cantidad de aguas que fertilizan esta jurisdicción. Corren por ella 26 ríos y 16 quebradas casi todas permanentes. Los ríos llevan los nombres de Cedro, Bocas, Yayales, Liniani, Guayo, Bejas, Tanamá, Pellejas, Corcho y Portugués, que son los más caudalosos; Cedro, Plátano, Rancho Viejo, Cerros, Telechal, Cuesta Vieja, Tierras Llanas, Canalizos, Juncos, Juancos, Guilarte, Yerba, Liniani, Yayal Claro, Cedrito, y Silla, cuyas aguas corren al Norte. Las quebradas se denominan de Cerros, Pueblo, Bejucal, Ciénaga, Espino, Emajagual, Giguillo, Palmaguar, Paso Hondo, Cedrito, Palmar, Palmar de los Pericos, Mala, Eugenio y Monasterio. Los primeros ríos nombrados corren también al Norte, excepto los del Corcho y Portugués, que se dirigen al Sur."

"Las tierras de este partido son muy feraces, frescas y a propósito para toda clase de granos y las plantas propias del trópico. Se produce muy bien la hortaliza y todos los frutos de las tierras templadas. La agricultura comienza a desarrollarse y se van fomentando muy regulares establecimientos de café. Los caminos apenas son otra cosa que veredas o picas, efecto de lo moderno de la población, su situación interior entre los espesos y empinados bosques, y por la poca fuerza de los vecinos en abrirlos y mantenerlos. Hay cuatro que se dirigen hacia Ponce, Peñuelas, Pepino y Utuado., sumamente escabrosos y mal dirigidos, que los hacen expuestos a cada paso. Asombra ver por los parajes que los han establecidos y las alturas y profundidades por donde pasan. La jurisdicción está dividida en cuatro barrios."

"El pueblo está fundado en el fondo de un valle delicioso, por sus alegres vistas y risueña campiña sumamente pintoresca; siendo muy particular que las orillas del río que lo fertiliza, están pobladas de yerba-buena en una abundancia extraordinaria, cuyo grato olor y sabor dá a las aguas hacen que el caminante se pare para admirar la Naturaleza y desee residir en un paraje tan delicioso. La leche participa del mismo gusto aromático, e igualmente las carnes. Abunda también el valle en nogales, cuya fruta es igual a la nuez de la Península, aunque menos suculenta y de cáscara más dura, pero si se cuidasen y cultivases con esmero, mejorarían mucho."

Mucho ha cambiado nuestro pueblo desde entonces, pero afortunadamente todavía podemos disfrutar del clima y las bellezas naturales de Adjuntas, que son atractivo de quienes hoy día se aventuran a alejarse de los centros urbanos, en busca de tranquilidad y clima saludable.

La yerba-buena ya no será tan abundante como entonces, ni le dará el mismo sabor a las aguas, pero aún quedan escondidas sus sepas en algunos recodos del río. Desafortunado, la abundancia de los nogales (juglense jamaicensis) que de Córdova menciona, ya no existe. Solo algunas poblaciones de ese árbol han sido localizadas en el área del Bosque de Guilarte, y está en peligro de desaparecer ante el desarrollo y el desmonte, de acuerdo con agencias del gobierno federal. (Continúa en la próxima página.)